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¿EN QUÉ CONSISTE LA ESTERILIZACIÓN QUIRÚRGICA FEMENINA?

La esterilización quirúrgica o tubaria femenina es un procedimiento mediante el cual se procede a ligar y cortar las trompas de Falopio para evitar futuros embarazos.

Las trompas de Falopio son órganos clave para que la mujer se embarace espontáneamente. Son los conductos que transportan los espermatozoides desde el útero en dirección al ovario para que se encuentren con el ovocito; en ellas se realiza la fecundación. Son también, luego, las encargadas de llevar al ovocito fecundado hacia el útero para que se implante y se inicie el embarazo.

Al ligarse las trompas, el esperma no puede llegar al óvulo y provocar el embarazo. La doctora Cecilia Fabres, ginecóloga y especialista de la Unidad de Medicina Reproductiva de Clínica Las Condes, explica que la técnica más usada para ello es mediante la cirugía laparoscópica, que es menos invasiva y con una muy buena recuperación.
“En ocasiones se puede realizar durante una cesárea o en el posparto inmediato mediante una pequeña laparotomía arciforme periumbilical”. Indica.
En cuanto a su efectividad, asegura que “no es necesario que la mujer use ningún otro método anticonceptivo después de esta cirugía. Cuando solamente se realiza ligadura, sin sección de la trompa, se ha reportado una tasa de fracaso muy baja de alrededor de 2-3%, pero con ligadura y corte de las trompas el porcentaje es cercano a cero”.

¿A quiénes se recomienda?

Generalmente, se indica a:

Mujeres mayores de 40 años que dieron por terminada su fertilidad y en quienes no es muy recomendable usar métodos hormonales.
Mujeres que no deben volver a embarazarse por algún riesgo de salud como hipertensión arterial severa, hipertensión pulmonar, insuficiencia renal crónica severa, lupus eritematoso activo, entre otros.

“En todos los casos la decisión debe ser tomada a consciencia, con anterioridad y conversada con el médico tratante; además se debe firmar un consentimiento expreso para ello, que en caso de tratarse de una mujer menor de 35 años debe ser revisado por un comité de ética y el jefe de servicio correspondiente”, detalla la especialista.

¿Es un proceso reversible?

La ginecóloga afirma que este es un método que debe considerarse definitivo y que la paciente debe estar muy segura de querer hacerlo. Sin embargo, si una mujer fue esterilizada y desea recanalizar sus trompas para revertir su situación de infertilidad, puede intentarlo. Advierte que esto no debe realizarlo cualquier ginecólogo, sino que debe ser un experto en cirugía laparoscópica o técnicas de microcirugía.

“Si la técnica quirúrgica aplicada es adecuada, tanto al realizar la esterilización como al intentar recanalizar las trompas, puede ser reversible con porcentajes de éxito variables que fluctúan entre 80 – 95%, de acuerdo a la experiencia y habilidad del cirujano que la realice”, plantea.

En tanto, aclara que si se realizó una salpingectomía bilateral, es decir, una extracción de la totalidad de ambas trompas, se considera un procedimiento irreversible que solamente se debe hacer si las trompas están dañadas y no son funcionales.

En estos casos, añade, cuando la cirugía es irreversible o bien se extrajeron las trompas, la mujer aún puede embarazarse mediante Fecundación in Vitro.

Fuente: Clínica las condes

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